Conservar la movilidad, prevenir caídas y ganar en calidad de vida. Estos son algunos de los beneficios más evidentes del ejercicio físico en la tercera edad. Pero en Vera Contigo, el movimiento va más allá de la musculatura: es también una herramienta de socialización, motivación personal y bienestar emocional.
Por eso, los programas de atención a domicilio de Vera Contigo en Madrid incorporan rutinas de actividad física adaptadas a cada persona, como parte fundamental de su modelo sociosanitario integral.
¿Por qué es tan importante el ejercicio en personas mayores?
A medida que envejecemos, disminuyen la masa muscular, la flexibilidad y el equilibrio. Esto puede aumentar el riesgo de caídas, generar pérdida de autonomía y reducir la capacidad para llevar a cabo actividades básicas del día a día. El ejercicio adaptado combate directamente estos efectos del envejecimiento y, además, ayuda a mejorar el ánimo, la autoestima y la función cognitiva.
Eulalia, de 79 años, lo resume con claridad: “Antes me costaba mucho levantarme de la silla, me sentía torpe. Ahora hago unos ejercicios cada mañana con mi fisioterapeuta de Vera Contigo, y me noto con más energía. Ya no tengo miedo a tropezarme”.
Rutinas personalizadas que respetan el ritmo de cada mayor
En Vera Contigo, cada programa de ejercicios es diseñado por profesionales sociosanitarios que valoran el estado físico, las limitaciones médicas y los objetivos personales de cada persona. No se trata de imponer una rutina genérica, sino de construir una experiencia que motive, sea segura y genere mejoras reales.
Por ejemplo, Miguel, de 84 años y diagnosticado con artrosis, realiza dos veces por semana una tabla de ejercicios de bajo impacto desde su salón, con ayuda de su cuidadora. Incluye estiramientos suaves, ejercicios de equilibrio y movimientos para fortalecer piernas y espalda. “Nunca fui de hacer deporte, pero esto no es deporte, es cuidarme”, bromea.
En casos con mayor limitación funcional, los ejercicios pueden realizarse incluso desde la silla o la cama, con materiales muy simples como pelotas blandas, bandas elásticas o el propio peso corporal. Lo importante es mantener el cuerpo en movimiento y activar el sistema circulatorio y neuromuscular.
La dimensión emocional del movimiento
El impacto del ejercicio no se limita al cuerpo. La regularidad en la actividad física también favorece la liberación de endorfinas y otros neurotransmisores relacionados con el bienestar emocional. Personas mayores con síntomas de tristeza o apatía encuentran en el ejercicio una vía para reconectar con su vitalidad.
Carmen, de 81 años, participa en un pequeño grupo de gimnasia online impulsado por Vera Contigo . “Estamos cada una en su casa, pero nos vemos por la pantalla. Hacemos ejercicios y luego charlamos un poco. Además, me ayuda mucho a no sentirme sola”, relata.
Hoy, estas dinámicas se mantienen activas en la atención domiciliaria gracias al uso de tablets, conexión por videollamada y el acompañamiento del personal sociosanitario.
Un modelo de atención que combina salud física, mental y social
La atención a domicilio de Vera Contigo no es solo una respuesta a la dependencia, sino una apuesta por el desarrollo y el mantenimiento de la autonomía personal. La estimulación física forma parte de un abordaje integral que también incluye actividades de estimulación cognitiva, apoyo emocional, seguimiento médico y participación activa en la vida cotidiana.
El uso combinado de nuevas tecnologías y la experiencia profesional del equipo permiten adaptar en tiempo real los programas de ejercicio y registrar los avances, ajustando las metas a medida que la persona mejora.
Además, el ejercicio es una oportunidad para reforzar los lazos entre la persona mayor y su cuidador, generar rutinas saludables y mantener una actitud positiva ante el día a día.
Apostar por el ejercicio adaptado es apostar por una vejez más saludable, más autónoma y más digna. Vera Contigo lo ha entendido desde el principio, y por eso incorpora esta dimensión como parte esencial de su filosofía de atención. Porque cuidar es también activar, fortalecer y acompañar.